viernes, 28 de mayo de 2010

Crónica IV Ruta Temblebike 2010

IV Ruta MTB TEMBLEBIKE

Domingo, 23 de Mayo.-
Este domingo, tenemos 2 alternativas y las cubrimos las 2, con pocos efectivos, pero al menos, hacemos acto de presencia, los hermanos Lizcano (Felipe y Jose) se van a la ruta que organiza el C.C. Herrada de Mota del Cuervo, y Juanchu, Iñaki y Manolo, se van a Tembleque a la que es ya la IV Ruta Temblebike.
Lo bueno que tiene eso de ir pocos, es que no llegamos tarde, (aunque, yo prefiero las viejas rutas que llegabamos a última hora pero nos juntábamos 12 o 14, ¡qué tiempos aquellos!). El caso es que nos da tiempo a corger los dorsales, charlar con los amigos y hacernos la correspondiente foto en el Photocall para la prensa, como los buenos....(estos de Temblebike tienen un nivel que asusta, jeje)

Ganar no ganaremos ni a las chapas, pero ¿y lo que nos divertimos?...

Se sale a la hora fijada, las 9 más o menos, y damos la oportuna y consabida vuelta por la población, para despertar a los "camastrones" que a esas horas aún siguen en la "piltra", y saludar a la gente que nos aplaude y anima como si fueramos "profesionales".

Bajo la "puerta" de la Plaza Mayor...

Una vez que abandonamos la localidad, la velocidad se va aumentando por momentos, el caso es que cuando nos damos cuenta estamos en la cola del pelotón, y ahí seguiremos casi hasta el final, por unas cosas o por otras, nos "emparejamos" con los amigos de Bolaños, que les pasa como a la "charito" no se pierden una fiesta, así vamos de charla, por los parajes que rodean Tembleque, rodamos rápido y por zonas conocidas de otros años, sin dificultad alguna, aunque los pocos repechos que nos encontramos hacen que el grupo se vaya separando más aún, y yo, personalmente, no ví en ningún momento la cabeza del pelotón, y es que entre tanto hablar y tanto pedalear no daba abasto, empezamos a bordear las sierras que nos encontramos, de piedra caliza y con mucho polvo (qué bien hubieran venido unas gotitas de lluvia), porque el sol apreta de lo lindo, nos dirigimos a un camino llamado de "mata asnos", espero que no sea una premonición, jeje.
Nos dirigimos hacia el sur, imagino que buscando Turleque, que es donde se encuentra el primer avituallamiento, por aquí directamente se vuela, yo veo el marcador 25 kms/h. y eso es el tramo controlado...¿a qué velocidad haremos lo libre?...
"Cazado" in fraganti...
De repente, voy hablando con Javi de los Temblebike y veo a un biker con una cámara en la mano que me hace una foto casi "estilo paparazzi", me fijo en el maillot y ¡leñe! por fín, conocí a Javier (Btt a las 4 en punto) de Valdepeñas, al que sólo conocía por email, y al que le debo unas cervecitas desde el año pasado, por la ayuda que me echó con el formulario de nuestra ruta (a ver si se las pago algún día) y a unos compañeros suyos, qué oportuno, justo en la cuesta que más dificultad tenía, y que debido a la aglomeración de bikers, entre algunos que ponen pie a tierra y otros que se caen, intentamos sortear los obstáculos, hasta que ¡plaf! Manolo que besa el suelo, bueno, besar exactamente no, porque me derrapa la rueda de atrás con una piedra y me "dejo" caer, con suerte que un compañero que iba andando a mi derecha me "medio sujeta" y acabo con mis riñones en el suelo, pero sin problema alguno...

Iñaki, en plena faena...

Manolo antes de... (Juanchu precavido, pie a tierra)

Manolo después de...
Continuamos por una zona bastante árida, y sin dificultad, el pelotón es un rosario de ciclistas, pero no hay (al menos no nos encontramos con ninguno) ni caidas ni pinchazos, lo que hace que se vaya muy rápido, atravesamos, campos de cultivo, por sendas larguísimas y se cruza la carretera de Mora de Toledo.

Caraballo y Manolo, bajando a saco... . . . . . . Nos dirijimos hacia el infinito... y más allá...
Por aquí vamos adelantando a algún compañero que por unas cosas u otras se queda detrás, me emparejo con Caraballo (Abrojos) y vamos de cháchara tranquilamente, hasta que un biker que circula detrás mío, me comenta: "Paisano, llevas la rueda de atrás totalmente ladeada, mírala que no va bien", desde el sillín y sin parar, porque circulamos por sendas completamente rodeadas de hierbas, siembra, matorrales y parar supondría molestar a los demás, miro la rueda y efectivamente, gira inclinada hacia la izquierda, el caso es que había notado hacía un tiempo que la biela izquierda rozaba un poco con el sensor del cuentakms. que va en el cuadro, pero pensaba que se había movido, en fin, que en el primer cruce de caminos, me aparto y paro, pongo la bici ruedas "pa'rriba", le miro el cierre rápido y está bien, lo apreto y le hago rodar a la rueda y nada raro, no sé, ¡qué extraño!, le doy la vuelta, la levanto y Caraballo vuelve a dar a los pedales y parece que está bien, así que seguimos, pero ¡ay!, en cuanto me subo en ella, veo que sigue igual, y efectivamente está torcida, así que como queda menos de 1 kms. para el avituallamiento, seguimos para que la mire el técnico de la organización, llegamos donde están todos y con lo cabezón que soy, no me quedo tranquilo y ya miro bien, por todos sitios, hasta que lo encuentro... el cuadro partido, mejor dicho el tirante derecho que va del cuadro a la rueda trasera está roto, ¡vaya putada! y eso que aún no hemos hecho el tramo libre, que siempre se le da más caña a la burra, ¡joder!, me voy a tener que tomar en serio esto de bajar de peso, jaja. En fin, que nada, qué le vamos a hacer, la guardo la bici en una furgoneta de protección civil y a comer y beber, que hay que recuperar fuerzas... aunque yo ya no gastaré muchas más.

Maxi (Plato Grande) y el que suscribe... . . . No estoy en el podio, no, estaba haciendo fotos...

El avituallamiento en la plaza mayor de Turleque, el calor que ya apreta, y yo con la bici rota, así que al menos, me dedico a hacer fotos y a saludar a los amigos, Mariano (Deporsaburum), Carmen y su pareja (2 bicigrinos de Manzanares, a los que conocí en Membrilla) Maxi (Plato Grande), en fin, que como el sol no para, se preparan todos para el tramo libre, así que yo me quedo con Fernando (padre) para ir en la furgoneta hasta el final del tramo libre y por lo menos, me quito la envidia haciendo fotos...
Me voy al trote cochinero desde la Ermita del Cristo del Valle hasta la subida final, para inmortalizar el momento...

Iñaki, con los de cabeza... . . . . . Juanchu... con la cabeza baja...

Es tan grande, que casi no cabe en la foto...

Manolillo (Plato Grande) vigilado por Iñaki...

Iñaki en pleno esfuerzo... . . . . Juanchu recordando cómo se sufre...

A punto de culminar la etapa...

Juanchu aguantando el ritmo...

Iñaki... 51º . . . . Juanchu .... 113º

Cuando se termina el tramo libre, en el 2º avituallamiento, se produce el milagro, no, no es la foto que hay más abajo, es que el amigo Alberto (Temblebike), me dice: "Manolo, si quieres coge mi bici y terminas la ruta..." le digo: ¿lo dices en serio?¿que te tomo la palabra?... "Sí, hombre, sí, cógela..."

Paisaje desde el 2º avituallamiento....

Dicho y hecho, cojo su bici, una Lapierre Xcontrol, y me lanzo a saco por el camino que lleva a Tembleque, hay que decir, que se habían ido todos los participantes, y sólo quedaban los de la organización, así que allá que me voy a desahogarme los últimos kms. al principio se rueda por un camino asfaltado y no noto nada, pero en cuanto dejamos el alquitrán y cojemos la tierra, ¡psssss! ¡joder! qué he pinchado la rueda de atrás, vaya día que llevo, enseguidan llegan 2 temblebikes y le damos aire con la bomba, parece que toma, así que vuelvo a subir y vuelvo a dar pedales, de paso, saludo a Marcos (markievich) al que conocí en Herencia y ya conocía del foromtb, que se está aficionando a las rutas por la Mancha, pero nada al kilómetro y poco, vuelve a estar desinflada, así que nos toca cambiar la cámara, me dejan una y no tenemos narices a quitar la cubierta para cambiarla, menos mal que llega el coche del mecánico, mi tocayo de Sonseca, Diego Carrasco (Carrasco...es ciclismo) y la cambia en un abrir y cerrar de ojos (si es que los Carrascos somos cojonudos...jejeje).
Un Carrasco ayudando a otro...
Así, con rueda cambiada y un sol de justicia, enfilamos hacia Tembleque a una velocidad de autopista, porque vamos, yo que no quiero tirar mucho, por el hecho de que no me he machacado en el tramo libre, y veo que estos bestias tiran a bloque, no me queda más remedio que poner plato grande y bajar piñones y ¡hala! en vuelo rasante hacia la meta, y claro una vez que se calientan las piernas ya no hay quien pare, no sé a cuanto iríamos porque no llevaba cuentakms. pero íbamos pillando a todo el que nos encontrábamos, y para rematar la faena, vemos a 200 mtrs. otro temblebike, y se le ocurre decir a alguien...¿lo pillamos?... pues venga, tonto el último, y vuelta a apretar bielas, jeje, así hasta que lo pillamos, y llegamos a la población, donde por si fuera poco, nos jugamos entre los 4 que ibamos el sprint, estos chicos son más competitivos que un mono en un bosque de platanos, jeje. Al final hasta he hecho hambre y todo, y como no iba a ser menos que el resto de la ruta, la comida estuvo de vicio y entre cervecitas, refrescos y los comentarios de los amigos, terminamos la manaña, recogiendo los trofeos los ganadores y los regalos los afortunados a los que la diosa fortuna les tocó el dorsal.

Lo que mejor se nos da...
NOTA: Desde aquí quiero dar las gracias públicamente a toda la organización de Temblebike, (Maikel, Alberto, Iván, Fernando, Javi, Angel.... etc, etc, porque no me acuerdo de todos) que me trataron estupendamente, lo de menos fue el hecho de dejarme una bici para matar el gusanillo, sino por la atención y la hospitalidad con que nos tratan a todos los bikers, que hacen que se pase una estupenda mañana de MTB entre amigos.

miércoles, 21 de abril de 2010

II Ruta "Villa de Herencia"

Domingo 18 de Abril, mira que el tiempo pintaba feo los días anteriores, mira que las previsiones meteorológicas eran nefastas, mira que todo el mundo decía que nos íbamos a mojar, pues bien, aún así, 4 gigantes 4, Felipe, Jose, Javi V. y Manolo, desafiamos la lógica humana y nos fuimos hacia Herencia para tomar parte de la segunda edición de la Ruta Villa de Herencia, organizada por nuestros Amigos del Plato Grande.

¡Pues no estamos tan locos! O a lo mejor sí, pero el caso es que allí había muchos más locos como nosotros, en total casi 200 bikers, y muchos conocidos, desde los más cercanos, Angel Luis y José Andres del Tricriptana, David y sus Repabike, Fran (Rutas por Alcazar que fue desde allí en bici), algunos chicos del Triatlón de Alcázar y muchos, muchos más alcazareños (creo que después de los herencianos fueron los más numerosos), Javi de Pedro Muñoz, Cosme de Miguel Esteban, pasando por los más lejanos como los Membribike (con Vicente a la cabeza, literalmente, está hecho una “bestia parda”), los Abrojos con Clemente, of course, los amigos de Daimiel (Zorribike), de Villarrubia, de Madridejos, etc, etc. hasta los de las “afueras”, Dalopo (Mammoth) y Jero (Altillo de Rivas) y por supuesto, Toni, Molly, Mariano, y otros amigos más del Rutómetro de Villajoyosa... en fin, que estábamos como en casa, rodeados de buenos amigos, y dispuestos a pasar una buena mañana de MTB, y claro, el tiempo se hizo eco de nuestras ansias de bici y nos dejó totalmente libre el camino, el sol de fuera, una temperatura agradable y sólo unas cuantas gotas para refrescarnos a media mañana.

Así pasadas las 9, nos pusimos en marcha, después de dar la típica vuelta por la población para hacer un poco bulto, salimos entre las sierras que separan Herencia y Puerto Lápice, este año al contrario que el año pasado, se hace más llevadero y vamos justo por el valle que se forma entre la llamada Sierra La Sevillana y la que se queda a la izquierda donde está el Pico El Navajo, a estas alturas de la ruta, el tiempo y los kms. pasan volando entre las charlas con los amigos y el buen tiempo que nos está haciendo.

Caravallo (la revelación de Bolaños)... Vicente, que no le quita ojo, no sea que...
Camino de P. Lápice..... Toni conversando con los Abrojos...
Todos juntitos... de momento...

Vaya día bueno que nos salió...
Llegamos a Puerto Lápice, que lo cruzamos en plan “vuelta” por la antigua nacional, y giramos a la izquierda, esta vez no subimos a la ladera de los molinos, le pillamos un poco de vuelta y vamos más lejos por el Camino de la Casa de los Machos (nombre premonitorio de lo que nos espera), así volvemos a girar a la izquierda y nos dirigimos a la Sierra Luega, esto ya me lo conozco, jeje, estamos en territorio “comanche” menos mal que es tramo controlado sino, más de uno seguro que se lanzaba como un lobo a por los compañeros, llegamos al punto anecdótico del día, en la Casa de Don Luis, el arroyo baja hasta arriba de agua, y aquí empieza la disyuntiva, ¿mojarse sí?¿mojarse no?, unos cuantos se lanzan a vadear el río como los cowboys con Rio Bravo, los menos atrevidos (incluido un servidor) nos valemos de un puente rudimentario que han habilitado, imagino que los habitantes de la zona, para sortear el agua, tiempo habrá de mojarse si se pone a llover, más adelante el camino vuelve a estar estancado, es decir se ha formado un estanque y hay que sortearlo, so pena de meterte en él y acabar o bien en el suelo por una caida, o bien de barro hasta las cejas, así que pie a tierra y a cruzar a patita de nuevo, así sin más imprevistos llegamos a un claro del camino, donde se bifurca para lo que va a ser el primer tramo libre del día, la subida del Tuerto, un Premio de la Montaña

El puente sobre el rio güay...
Los nerviosos esperando la salida...
Comienza la ascensión... pasada por agua...
para una subida de unos 3 kms. y bastante buen firme, así que no se hace muy dura, está claro que los galgos se han puesto en sus puestos para salir zumbando, el resto nos lo tomamos con más calma, yo personalmente con muchísima calma, porque me habían asustado, se asciende bastante bien, y se gira a la derecha, cuando me dicen que ahora viene lo peor, resulta que es mentira, ya se había acabado lo duro, un poco de llaneo e incluso una bajadita para tomar el avituallamiento.
Aquí la primera chapuza tecnológica del día, al dejar la bici, se me cae; consecuencia, se me apaga el GPS y el cuentakms. se me pone a cero, ¡vaya por Dios!, para lo “numeritos” que soy y las manazas que tengo para la tecnología, en fin, comida, bebida, un poquito de cháchara con los amiguetes, hasta que nos vamos...
Vuelta por dónde hemos venido, volvemos a cruzar el arroyo que daba la salida en este tramo, otra vez decisión de coger bici bajo el brazo y pasar sin mojarse, la bajada evidentemente todo lo contrario a la subida, desciendo a tumba abierta, comiéndome todos los mosquitos que se me cruzaban por el camino (y eran muchos), así volvemos de nuevo a la Casa de Don Luis, a pasar por el “puente sobre el arroyo güay”, y nos vamos a Puerto Lápice, ahora sí, ahora no sólo pasamos por la ladera de los molinos, sino que subimos a ellos, menos mal que el tramo está asfaltado y se hace suave, el cachondo de Caravallo (Abrojos), me “lanza un guante” para ver quien llega a la cima, que yo disimulada e intencionadamente no recojo, y me quedo con Clemente, aprovechando el momento para inmortalizarnos.
Vaya par de "gemelos"...
Descendemos por un senderito muy coqueto y entretenido, hasta llegar a la población donde en su plaza está el segundo avituallamiento y a partir de aquí se acabó lo que se daba, aquí empieza el tramo libre final, como siempre, me entretengo más de la cuenta, que si hablando, que si haciendo fotos, que si me pongo el mp3, confiado en que aún hay gente por allí, que luego resulta que no hacía ese tramo y tomaba la alternativa corta;

Los gigantes fotogénicos, el otro ya estaba en la parrilla de salida...
... como dos gotas de agua...
total, que cuando me doy cuenta ya han dado la salida y me toca subirme corriendo a la burra y machacar bielas, craso error, el viento de frente y sin nadie a quien agarrarme, al principio enlazo con Angel (Abrojo) y vamos juntos, pero claro, taparme el viento, como que no, me lo como todo, cuando se acaba lo asfaltado y empezamos en el tramo que va de Puerto a Villarta, el pelotón ya parece el rosario de la aurora, se van formando pequeños grupos de 2/3 corredores, adelanto a alguno de ellos, giramos a la izquierda por el camino que viene de Arenas de San Juan, este me suena de cuando vinimos un domingo al repetidor, y el “jodío” va picando un poco hacia arriba, mal presagio, me empiezan a dar calambres en mi pierna derecha, levanto un piñón, y estiro un poco sin bajarme de la bici, me empiezan a pasar compañeros y aquí empieza mi calvario particular, por más que lo intento no consigo coger mi ritmo, alterno plato grande con mediano porque las molestias siguen, me animo un poco cuando me adelanta el expreso de Villajoyosa (Toni y Molly) llevando a su rueda a Dalopo, Jero, Javi, les mantengo el ritmo durante un rato, pero termino desistiendo porque veo que me rompo, así que me concentro en mis AC/DC que suenan en ese momento (qué gustazo oir You shook me all night long dando pedales), en este caso la letra le viene como anillo al dedo... “las paredes empezaron a vibrar, la tierra temblaba y yo estaba agotado”, pero agotado de verdad, a estas alturas, me paro a coger una barrita que llevaba en la camelback, me pasa el amigo Alfonso (membribike) y me pregunta que si me pasa algo, le digo: “no, son problemas logísticos”, claro, me falló la logística de las piernas, me subo de nuevo y me como la barrita, pero los calambres no se me van, acelero un poco y llegamos a la zona conocida como “La Copa”, donde se gira a la derecha de nuevo y nos dirigimos a la trialera que recorre la sierra de ¿La Pedriza?, y que se conoce como “la Senda del Frontón” aquí la zona permite un respiro, al menos para mí, porque es más técnica y las pendientes no son muy fuertes, resulta más divertido que el año pasado, puesto que este año no ha llovido y está seco, así que me animo y recupero un poco el aliento, que me lo había dejado por ahí perdido, cuando parecía que me encontraba mejor, cruzamos una carretera y subimos/escalamos otra sierrecilla, la verdad es que si la ves en el GPS, es muy poca cosa, pero el caso es que tiene una subida de infarto, (18% de desnivel) pero literal, mi pulsómetro a estas alturas tiene los dígitos más altos que un reloj de la Nasa.
Así que como el que va delante de mí se baja y pone pie a tierra, yo no tengo moral ni fuerzas para pasarlo y hago lo mismo, subo andando el trecho que me queda y una vez arriba vuelta a la burra, para bajar disfrutando, o disfrutar bajando, como querais, desde aquí la vista es alucinante y se tiene una panorámica de Herencia de vértigo, por esta zona quien comparte mis penas es el amigo Luis Miguel de Alcázar, que vamos al yo te pillo, tú me pillas, así llegamos a la carretera de Cinco Casas, donde nos caen unas gotillas para refrescar, dejamos el asfalto y giramos a la derecha para dirigirnos a la subida que tan “gratos recuerdos” del año pasado me trae, por aquí, los calambres digamos que están como en los duelos de las pelis del oeste, los miras, te miran, a ver quien desenfunda primero, es decir, me molestan pero me permiten seguir avanzando, obviamente lo de llevar un ritmo alto lo descarté hace tiempo, ya me conformo con llegar y punto, por aquí me encuentro a otro amiguete Javi de pedro Muñoz que está bajado haciendo estiramientos, yo aún no he llegado a eso, aunque quizás hubiera sido mejor, aquí se nos une Mariano del Rutómetro y los tres empezamos el camino del Picazuelo, ¡joder! Lo que faltaba, el pulsómetro ni lo miro, creo que el corazón lo escupí 100 mtrs. atrás, así que lo que marca será la hora, según ponían en el foro, sólo son 800 mtrs, pero les habrán dado de sí, porque se me hacen eternos, mira que el año pasado se me hizo duro, pero este, directamente creo que lo subí en sueños, porque tenía encima de mí tal “torrija” que lo único que veía era mi rueda delantera y el cuidado de no pisarme la lengua con ella, así hasta coronar.
Esta vez en lugar de seguir de frente para subir los molinos, a los compañeros les ha dado por llevarnos por el sendero de la cara sureste de la sierra molinera, menos mal, esto me permite recuperar la consciencia por momentos y disfrutar del sendero, suponiendo que pudiera disfrutar ya de algo, así hasta llegar a la Ermita de San Cristóbal y tomar la subida propiamente dicha, mira ¿ves? Como esta zona la hemos hecho varias veces, no parece que fuera tan dura, o al menos, piensas...¡qué bien, voy a morir en una zona conocida!, la primera rampa ya me termina de machacar, no le puedo quitar más desarrollo a la bici, porque no lo tiene, y el gemelo derecho lleva calambres para abastecer de electricidad a media población, así que nada, tranquilamente, molinillo que te crió, voy ascendiendo, se agradecen los aplausos de los que está viendo la prueba, y no sé si aplauden para animar o para que no me quede dormido sobre el manillar, así subo el repecho de los coj**es, y afronto la parte que baja, que siempre que paso por ahí lo pienso: ¿porqué narices hay que bajar para volver a subir, cuando ya estás arriba?, el caso es que como voy machacado, ni me molesto en poner plato grande, bajo dejándome caer y afronto con la poca vida que me queda la última subida, en el tramo de mayor pendiente, el gemelo salta y no puede mas, me bajo de la bici, estiro un poco, camino otro poco y me resulta más doloroso casi, andar que pedalear, así que me vuelvo a subir para terminar de una vez por todas, o la etapa o yo, pero ahí en medio no me voy a quedar, así, viendo a 2 compañeros que me precedían, que iban andando tan “rápido” (nótese la ironía) como yo pedaleando, llego al final, aún me queda fuerza para cantar el número de dorsal que se me había caído, y me lanzo de nuevo a por otra barrita porque estaba totalmente k.o.; allí, tras saludar a Jero, Dalopo y a Marcos (Moonbike), recuperar las pulsaciones que se habían perdido y hacernos unas fotos para nuestro book, nos fuimos a las duchas por el senderito travieso y juguetón de la ladera del Molino, dando por finalizada la II Edición de la Ruta Villa de Herencia.
Si no me sujeta la bici, me caigo... Jero, lo que queda de mí y Dalopo
Marcos (moonbiker)
Comida final...


Epílogo: Evidentemente, una buena ruta no es tal sin una buena comilona, así que tras el reparto de premios y trofeos varios, nos pusimos las botas con los aperitivos y la caldereta que nos obsequiaron los organizadores, quedando emplazados para el año que viene, si el tiempo y el cuerpo lo permiten. Felicitar a la organización porque salió todo a las mil maravillas, y hacer una mención especial a Javi V. que aunque no se quedó a comer, nadie le quita ese fantástico 6º puesto que hizo en el tramo libre, sólamente 116 puestos delante de mí, jeje.